Desde el principio, EZShop tuvo claro cuál era su público objetivo: las pequeñas y medianas empresas. El mayor reto era encontrar una forma de conectar con ellos, e incorporar elementos visuales fue la solución.
Al personalizar cada recurso gráfico para ilustrar conceptos, mecánicas y procesos de servicio, el sitio web no sólo hace más atractiva la navegación, sino que también mejora la comprensión de la información por parte del usuario.